martes, 21 de agosto de 2012

Creando el poster del cortometraje 'El Escritor'

¡Muy buenas!

Tal como comenté en un post anterior, hace meses me impliqué como actor protagonista en el cortometraje de Max Productions 'The Writer (El Escritor)', dirigido por Fernando Rodríguez. A finales de abril dimos por finalizado el rodaje y hace unas semanas que pude ver el resultado final: se trata de un cortometraje visualmente espectacular, rodado con un pulso y una energía más que notables, que goza de un guión detallista que no deja cabos sueltos pero al mismo tiempo abre infinidad de posibilidades para expandir el universo que plantea y, sobretodo, entretenido a rabiar.

Cuando Fernando me dejó ver el cortometraje finalizado y me planteó la posibilidad de crear el cartel oficial para su difusión en festivales y de cara al público, intenté pensar en lo que 'El Escritor' significó para mi y en lo que me transmitió como espectador cuando lo visioné. Tras llegar a todos los conceptos y sensaciones que he escrito en el primer párrafo, me puse a hablar con él sobre las ideas que me habían venido a la cabeza. Entonces fue cuando Fernando me planteó otras que tenía en mente, las pusimos todas de acuerdo, me realizó una sesión fotográfica completa de cara a tener todo el material necesario para hacer el cartel, y acto seguido me puse a trabajar.

Para que os hagáis una idea, el material de origen con el que debía trabajar era ésta fotografía, una de tantas que hicimos en la misma calle, con la misma pose y con un encuadre similar (siendo ésta, sin embargo, la que más me convenció por la mirada y sobretodo por el encuadre):


Aunque la fotografía es bastante buena, como podréis apreciar queda bastante curro por delante para convertirla en una imagen digna de ilustrar un cartel cinematográfico. Por tanto, empecé por lo básico: sustituir el cielo, sobreexpuesto y de un color blanquecino rosáceo bastante dañino para la vista (el sol de mediodía no acompañó demasiado) por un cielo nuboso cuya función sería la de adelantar al espectador la espectacularidad visual del cortometraje.

Quedaban todavía, sin embargo, una serie de detalles por pulir:

1. El calzado, incongruente con los zapatos negros de traje que llevo en el cortometraje.



2. Las numerosas señales de tráfico y el parquímetro, algo cutres dentro de un poster cuya finalidad es puramente comercial.


Cambiar el color del calzado fue sencillo: solamente me hizo falta oscurecerlos, tintarlos ligeramente de color negro (siempre con cuidado de que no acabaran pareciendo un dibujo o un parche) y un poco de desenfoque para enmascarar las imperfecciones del retoque. En cuanto a las señales de tráfico y al parquímetro, no fue una tarea tan sencilla: hizo falta utilizar mucho tampón de clonar para recrear partes específicas del entorno y poder sobreponerlas a dichas señales, para luego rematar el retoque con distintas herramientas. ¿El objetivo? Intentar eliminar posibles distracciones visuales del cartel de cara a un resultado más pulido.

El siguiente paso fue el de simular los poderes del escritor, algo intangible que acabó representando todo un quebradero de cabeza para mi. Sin saber por dónde tirar, llegué a plantearme incluir un fragmento del suelo quebrándose en pedazos y desmoronándose hacia dentro, alguna explosión e idas de olla similares, pero Fernando me propuso una idea que no solamente funcionó muy bien a nivel visual sino que contribuía a darle un aire mágico al cartel: páginas de papel volando. A partir de una hoja de libreta escaneada (una fotografía completamente plana), fui duplicando, modificando la perspectiva y el tamaño, distorsionando... Hasta que logré tener múltiples páginas volando a lo largo de la calle. Luego solamente hizo falta añadir sombras que fueran coherentes con la dirección de la luz de la fotografía, y acabar de pulir detalles relativos al tamaño y al punto de vista.

El resultado sin corrección de color, era éste:


No estaba del todo mal, pero todavía le faltaban retoques necesarios en cuanto al color y a la luz, sobretodo de cara a igualar el cielo y la fotografía. De este modo, tras numerosas correcciones de niveles, contraste, curvas de color y aplicaciones de filtros (siempre cuidándome mucho de no abusar, ya que suelo ser bastante minimalista en lo que a diseño gráfico se refiere), logré el resultado deseado, y ya solo faltaba, finalmente, incrustar el título del cortometraje, el logotipo de Max Productions y, por expreso deseo de Fernando al ver el boceto que le envié, una pequeña acreditación mía sobre la creación del cartel.

Así fue como nació este cartel, del que me siento francamente contento y satisfecho por todo cuanto me ha aportado y por el reto que supuso para mi:


Espero seguir trabajando en posters cinematográficos de todo tipo (actualmente estoy en proceso de creación del cartel del cortometraje '(De)Construcción' de Raúl Pariente) y aprendiendo cada día más. Conforme me surjan retos interesantes en cuanto a diseño gráfico, iré renovando este nuevo apartado de mi blog, ya que es un tema del que me encanta hablar y compartir experiencias. Mientras tanto, ya como mera aportación, os dejo algunos de los posters que he ido creando a lo largo de estos últimos dos años, ya fuesen para cortometrajes o como entregas de trabajos universitarios: