jueves, 9 de septiembre de 2010

Cortometraje de Triverso: "Francotirador"


¡Buenas!

Actualizo para compartir con vosotros la última creación cinematográfica de mi buen amigo y socio Jonatan Jiménez: el corto "Francotirador", en producción desde nada menos que el año 2009 (¡Telita el tiempo y esfuerzo que le ha dedicado a su obra!).

Se agradecen comentarios y opiniones para hacérselas llegar ;)

¡Disfrutadlo!


martes, 7 de septiembre de 2010

Producción de un nuevo corto

Después de un largo periodo de tiempo sin actualizar, os pongo en primicia unas cuantas fotos de la preproducción de un nuevo corto de Triverso: estuvimos localizando escenarios para el rodaje el pasado domingo 5 de septiembre, en La Cala-Tamarit. Para este corto, no haré de director (ya que quien está sacando adelante el proyecto es Juanma Portabella, y es quien lo dirigirá), sino de guionista a partir de un relato del director y productor, y de productor (vamos, que no pongo la pasta como un productor ejecutivo, pero, junto con Jonatan Jiménez, estaremos presentes durante toda la producción e incluso supervisaremos el montaje final).

Estuvimos paseando por un bosque que servirá a la perfección como escenario lúgubre y tenebroso (¡e incluso tiene búnkers construidos durante la Guerra Civil!), y después por una playa donde se iniciará la acción.

La dinámica de trabajo que se produce creando un guión para un productor es completamente distinta a cuando intentas sacar adelante un proyecto al más puro estilo Juan Palomo: todo se basa en horas y horas de reunión y debate acerca de qué funciona mejor y qué debería desecharse. Lo bueno llega cuando quien pone los medios, la pasta y la idea de partida es una persona tolerante con los cambios e implicada hasta las últimas consecuencias, pero que deja sitio para el humor y la confianza en las reuniones: así da gusto currar, y supone todo un descanso después de la tormentosa producción de "Carson & Morrison: Patrulla de Rescate".




sábado, 14 de agosto de 2010

"Los Mercenarios"


Después de dos geniales propuestas veraniegas como "Toy Story 3" y "Origen", llega a las carteleras españolas el último trabajo como director (y actor, y co-guionista, y productor...) de Sylvester Stallone. Tras una maravillosa última entrega de la saga "Rocky" ("Rocky Balboa") y un espectacular y muy disfrutable regreso de Rambo ("John Rambo", "Rambo" o "Rambo IV", como elijáis llamarla), ¿qué podría ofrecernos este artesano hecho a si mismo?

Muy sencillo: lo que Sly nos ofrece con "Los Mercenarios" es una película de acción de las que ya no se hacen, es decir, lo suficientemente sencilla (buenos contra malos malísimos, no necesitamos más), lo suficientemente entretenida (no hay un minuto que sobre dentro del metraje) y lo suficientemente desatada como para conseguir que cualquier aficionado al buen cine de acción lo pase de lujo a lo largo de su hora y media de duración. Da lo que promete, ni más ni menos.

No en vano, tenemos a un repartazo reunido en pantalla: Sly, Jason Statham (nunca existirán suficientes halagos para describir el talento y carisma de este actor), Jet Li, Mickey Rourke, Dolph Lundgren (tanto su personaje como su interpretación son de lo mejorcito de este film), Eric Roberts, Bruce Willis... Viejas y nuevas glorias del cine junto con solventes quebrantahuesos como Steve Austin, Randy Couture y Terry Crews, junto con un cameo en particular que hará las delicias de más de un nostálgico.

Cada personaje, cada escena, cada diálogo ha sido tratado con evidente cariño y un necesario sentido del cachondeo y de la autoparodia: es imposible tomársela en serio, pero tampoco podréis evitar sentir cariño hacia la troupe de protagonistas, ni ignorar que, detrás de los tiros y las explosiones, hay auténtica química entre los personajes. Sumad a esto que el argumento se permite mostrarnos que, aún con su fachada de tipos duros, estos mercenarios tienen su corazoncito y un sentido de la ética y del honor digno del más aguerrido samurai.

Pero es que, además, "Los Mercenarios" es de algo que hacía años que no veía (precisamente, desde la anteriormente mencionada "John Rambo"): una película de acción añeja. Las ostias resuenan a todo volumen, los disparos y cortes sangran (¡Y cómo!) y Stallone no se corta un pelo a la hora de mostrarnos los efectos que su equipo provoca en todo aquel que se interponga en su camino. Llamadme nostálgico si queréis, pero solo por esto, me resulta completamente imposible juzgarla imparcialmente.

Si acaso, podría achacarle que el personaje de Rourke, más allá de la aparición estelar del actor y de un genial monólogo que sirve de detonante moral para el personaje de Stallone a la hora de tomar una decisión, pinta poco dentro de la trama, y, sobretodo, que en el clímax final los cortes de plano en el montaje son tan rápidos que cuesta discernir dónde se encuentra cada personaje y quien es quien. Con todo, son fallos menores que no os impedirán disfrutar del film.

En conjunto, "Los Mercenarios" es una agradable propuesta que Stallone nos regala desde el corazón, un entretenimiento cojonudo hecho para aquellos que añoramos esos tiempos en que el cine de acción se hacía sin pensar en el puñetero "No recomendado para menores de 13 años". Después de haberme tragado mediocridades como "Furia de Titanes" o "El Equipo A" (exponentes del cine de "acción" hecho para usuarios de videojuegos adolescentes), creedme, necesitaba una película como esta. Eso sí, detractores del cine de acción, absteneos de verla. No es vuestra película.

Valoración: 7/10

Nota de la B.S.O. (Brian Tyler): 6/10

sábado, 7 de agosto de 2010

"Origen"


Ya no me cabe la menor duda: Christopher Nolan es, a mi juicio, el mejor cineasta de su generación. Inicialmente aprendiz de la escuela surrealista en su tradición más lynchiana (así lo atestigua su cortometraje de estudiante "Doodlebug"), pronto se creó un estilo propio, un sello de autor con su nombre impreso a fuego vivo: todas sus obras comparten unos personajes protagonistas marcados por un fuerte sentimiento de culpa y un terrible apego a un pasado mejor, marcados por un trauma familiar y con el deseo de sobreponerse a dicha culpabilidad y salir adelante pese a todo. Desde "Following" (el primer largometraje de Nolan, claro predescesor de la genial "Memento"), este cineasta británico no ha dejado de sorprendernos con ninguna de sus creaciones (sí, tengo en muy buena estima incluso a su película más floja, "Insomnio", que, en mi opinión, es un thriller muy por encima de la media en todos los aspectos). En 2010, uno de los años cinematográficamente más flojos que se recuerden (por nuestras pantallas hemos visto pasar infinidad de remakes estúpidos y sin gracia, secuelas que en ningún caso hacían justicia a la primera entrega y promesas incumplidas en cantidad industriales), nos hace llegar su última obra, "Origen". ¿Estaría a la altura de las expectativas después del impacto que supuso, en todos los sentidos, esa maravilla llamada "El Caballero Oscuro"?

La respuesta, en mi caso, es un sí entusiasta y rotundo. Todavía estoy dándole vueltas. Todavía estoy perplejo. Todavía estoy exhausto. Y, por encima de todo, todavía estoy alucinando con la experiencia que tuve el placer y el honor de presenciar ayer por la tarde.

No puedo daros detalles. De ningún tipo. Esto no es una crítica. Es una invitación. Una invitación a que salgáis corriendo de vuestras casas, a que dejéis todo cuanto estéis haciendo y a que acudáis en tropel a la sala de cine más cercana que tengáis a mano y veáis "Origen".

No solo es una firme y clarísima candidata a la mejor película en lo que va de año, sino que, además, contiene el montaje más enloquecidamente calculado que he visto en años, capaz de condensar enormes cantidades de información narrativa y, al mismo tiempo y sin darnos margen para parpadear siquiera, asombrarnos con una aventura mayor que la vida, mayor incluso que el mundo de los sueños.

En el séptimo arte, hay dos formas de entender y visualizar los sueños. Una manera es viendo la filmografía de David Lynch. La otra es viendo "Origen", de Christopher Nolan. Compro ambas. Solo que la de Nolan la compro una y cientos de miles de veces más si hace falta.

Juzgad y opinad por vosotros mismos, pero, ante todo, dejaos llevar por la magia. ¡Lo que Nolan os va a ofrecer en este film no tiene precio!

Valoración: 10/10

Nota de la B.S.O. (Hans Zimmer): 8/10

lunes, 2 de agosto de 2010

"El Equipo A"


Os recomiendo esta película si:

-Os gustó "XXX" (sí, James Bond versión Vin Diesel).

-Si películas como "La Jungla 4.0" y "X-Men Orígenes: Lobezno" (y demás exquisiteces que nos ha "regalado" la nueva 20Th Century Fox de 2007 en adelante) os parecen un ejemplo de buen cine.

-Si sois incondicionales de Liam Neeson (hasta el punto de que incluso pagáis por ver "Furia de Titanes" en la gran pantalla).

-Si os mola el cine de acción de nuevo cuño, es decir, el cine de acción en el cual cada plano dura una fracción de segundo y la cámara está permanentemente en movimiento, ignorando por completo términos como "composición de encuadre" o "profundidad de campo".

-Si no os molesta adivinar sin esfuerzo quién será el villano de la película a partir de los primeros 25 minutos de metraje.

-Si no concebís una película de acción sin cinco efectos especiales 3D por cada set piece.

-Y, sobretodo, si os gustaron "Los Ángeles de Charlie" y "Los Ángeles de Charlie: Al Límite".

Porque eso es lo que os dará este film, ni más ni menos: empacho de efectos digitales (¡Que "El Equipo A" no era "Avatar", leñe!), muchos chistecitos suaves suavizando la violencia, muchos malos muriendo en los tiroteos pero ni una gota de sangre, y fantasmadas y exageraciones como para parar un tren (o, mejor dicho, hacer volar un tanque).

Para los que vais al cine únicamente a desconectar el cerebro, a engullir palomitas y a sentiros como en un parque de atracciones, es vuestra película (y es entretenida, eso lo admito). A los que queráis ver cine de verdad, os recomiendo que ignoréis "El Equipo A" y os metáis de cabeza a ver "Toy Story 3". O bien, siempre podéis esperar al 6 de agosto, fecha en que se estrena "Origen", de Christopher Nolan. Os compensará más.

Valoración: 4,5/10

Nota de la B.S.O. (Alan Silvestri): 6,5/10

jueves, 29 de julio de 2010

"Toy Story 3"



Tras un considerable periodo de tiempo sin actualizar este blog (debido mayormente al estreno del corto "Carson & Morrison: Patrulla de Rescate" el pasado miércoles 21 de julio), quisiera compartir con vosotros mi opinión acerca de la última película salida de las mentes de la factoría Pixar.

Lo primero que me viene a la cabeza es una pregunta: ¿qué define al arte? En mi opinión, el arte no es una experiencia objetiva: cada uno tiene su propio concepto de arte y ninguno es más válido que el que pueda tener otra persona. Aún así, el arte se percibe como una experiencia total, como un todo completo y sin fisura alguna: el verdadero arte es aquel que está construido tanto desde la cabeza como desde el corazón, milimétricamente calculado pero, con todo, capaz de dejar volar la imaginación y las emociones.

Esto es, en mi opinión, "Toy Story 3": no es solo la mejor película de Pixar desde la grandiosa "Ratatouille" (que sigue imbatible en su altar, dado que simplemente juega en una liga distinta), sino que, además, es puro arte en movimiento, una experiencia total.

Es un western; es un drama carcelario; es una cinta de aventuras y acción; es una comedia; es un drama intimista; es una película sobre la mafia; es una reflexión sobre el inexorable paso del tiempo y cómo cambiamos; es una sátira sobre la cultura pop; es una crítica a la jubilación forzosa que la sociedad impone a todo aquello considerado "viejo"; es un fugaz regreso al pasado para todos aquellos que dejamos atrás nuestra niñez; y, sobretodo, es la mejor despedida que Pixar podría haber brindado a todos aquellos que crecimos con las desventuras de Woody y Buzz Lightyear.

Lo reconozco, es menos sorprendente que "Wall-E" y "Up" (películas a las que tengo en gran estima y que, en mi opinión, son casi redondas), pero, en conjunto, la valoro como más satisfactoria y redonda: las dos anteriores se quedaban a un paso de la perfección, pero la tercera y última entrega de la saga "Toy Story" ha conseguido el diez que llevaba dos películas deseando adjudicar a una nueva obra de los genios de Pixar.

Solo por hacerme sentir como el niño que una vez fui desde que empezó el cortometraje "Día y Noche" (una verdadera joya, excelente metáfora sobre la aceptación de lo nuevo y su adaptación a lo ya conocido) hasta los maravillos títulos de créditos finales de la película en cuestión, por mantenerme agarrado al asiento y al borde de las lágrimas en una de las que desde ya debe ser considerada como mejor escena de suspense de 2010 (ya sabréis de cual hablo cuando la veáis con vuestros propios ojos), y, sobretodo, por hacer reír, llorar y aplaudir a una sala entera repleta tanto de niños como de adultos, me armaré de valor y le pondré un merecidísimo diez.

Hasta siempre, Andy.

Valoración: 10/10

Nota de la B.S.O. (Randy Newman): 8,5/10

lunes, 5 de julio de 2010

Noche de cine

¡Muy buenas!

Entre la fase final de post-producción del cortometraje "Carson & Morrison: Patrulla de Rescate" (en breves, página web disponible) y una reciente incorporación a la página web Noche de Cine, aparte de que la cantidad de posts de este blog se verá algo resentida (pese a que intentaré por todos los medios ser constante en mis actualizaciones), también implica una serie de cambios, como, por ejemplo, que solo publicaré aquí mis críticas que no se encuentren disponibles en dicha web, más que nada, porque prefiero que consultéis periódicamente las actualizaciones de Noche de cine en caso de que os interese saber mi opinión sobre determinadas películas.

Por ahora, me limitaré a hacerme (y hacer a la página) algo de propaganda, y os incluyo los artículos que llevo publicados hasta la fecha:

domingo, 4 de julio de 2010

"Limbo": Curioso videojuego para XBox 360

Me gustaría compartir con vosotros un curioso videojuego arcade que he descubierto por casualidad, disponible para XBox 360: "Limbo".

Aparte de tener una física muy lograda y unos gráficos tan siniestros como envolventes y vistosos, parece mantener en todo momento la tensión y el sentido de amenaza a lo largo de su (supongo que no excesiva, eso sí) duración. Por ahora, solo se ha hecho pública una previsualización en el E3 2010, pero no dudo de que este puede ser un nuevo y claro caso de perfecta unión entre arte y jugabilidad.

Aquí tenéis una muestra:


miércoles, 30 de junio de 2010

No hace falta irse a Hollywood para rodar una superproducción

No cabe la menor duda: la tecnología (reciente o algo más añeja y refinada, tanto da) nos ha sumergido a escala mundial en la era del apropiacionismo, de la posmodernidad. Y es que, como reza el título de este post, ya no hace falta estar instalado en la fábrica de sueños hollywoodiense para fabricar superproducciones. De hecho, apenas es necesario, siquiera, hacer el esfuerzo de imaginar una nueva y potente historia para tu opera magna: basta con tener más cara que espalda y robar de los mejores.

Aquí tenemos distintos ejemplos de descaro cinematográfico tercermundista, cuyos autores no dudaron, en su día, en utilizar con mucha alevosía y sin disimulo fragmentos o escenas enteras de superproducciones americanas para contar sus propias versiones (adaptadas, claro está, a la idiosincrasia propia de su país de origen), siendo especialmente sangrante el caso de la película conocida internacionalmente como "Nigerian Titanic". Disfruten, señoras y señores:

Dunyayi Kurtaran Adam ("Turkish Star Wars")



Supermen Donuyor ("Turkish Superman")



Seytan ("Turkish Exorcist")



Masoyiyata/Titanic ("My beloved/Titanic" o "Nigerian Titanic")

http://www.youtube.com/watch?v=xaLcEKPeBhI

The Little Panda Fighter (Copia brasileña de "Kung Fu Panda")

http://www.youtube.com/watch?v=e1BZ9XaxLx0&feature=related

Download:
FLVMP43GP
Download:
FLVMP43GP
Download:
FLVMP43GP
Y por último, la joya de la corona: el trailer de "Sherlock Holmes" versión Asylum (esa productora americana que tantas alegrías nos da convirtiendo grandes películas en basuras hechas con cantidades ingentes de After Effects y cutrerío). Porque no todos los robos se perpetran en el tercer mundo:



Download:
FLVMP43GP

miércoles, 9 de junio de 2010

"Kick Ass"


En lo que llevamos de 2010, aún a días de hoy, pocas películas han satisfecho completamente las expectativas que me habían generado (ya fuere mediante su premisa o argumento, o bien, mediante su campaña publicitaria). Afortunadamente, hemos podido gozar en nuestras carteleras de joyas como “Shutter Island”, y también de muy entretenidas y honestas películas como “Iron Man 2”. A estos agradecidos soplos de aire fresco en un año cinematográficamente poco destacable hemos de sumar la última cinta de Matthew Vaughn (“Stardust”, “Layer Cake: Crimen organizado”), “Kick Ass”, basada en los cómics creados por Mark Millar e ilustrados por el gran John Romita Jr.

Muy criticada por la cantidad de violencia de la que hace gala y por la forma como la muestra (espectacularizándola y reduciendo su impacto emocional para aumentar el entretenimiento y regocijo del espectador), “Kick Ass” es, en opinión de un servidor y hasta la fecha, una de las cintas más redondas que se han estrenado en lo que va de año.

No solo goza de una dirección (tanto de planos como de actores) simplemente soberbia por parte de Vaughn (artesano muy a tener en cuenta, hecho que lleva demostrando desde hace años), de una excelente labor de montaje (el ritmo narrativo de la película es impecable, manteniéndose constante y sin altibajos durante las dos horas de metraje que dura el film), de una banda sonora muy eficaz (cuyo único punto débil es la poco imaginativa utilización de temas de John Murphy pertenecientes a sus respectivas bandas sonoras para “28 Días Después” y “Sunshine”) y de unas geniales interpretaciones por parte de casi todo el reparto (destacando por méritos propios, junto con el protagonista Aaron Johnson, el prodigioso trabajo de la pequeña Chlöe Moretz como Hit Girl, la desbocada personificación de Mark Strong como el villano Frank D’Amico y el regreso a lo grande de Nicolas Cage como Big Daddy), sino que es, además, una de las películas más brutales, disfrutables y satisfactorias que podido disfrutar en años.
Si tuviera que compararla con alguna cinta que me viniera a la cabeza, salvando mucho las distancias, la hermanaría con "Kill Bill: Vol. 1", por bestia, desvergonzada/desprejuiciada y trepidante.


También es una escalofriante reflexión sobre la sociedad actual: contemplamos la violencia desde fuera, bien desde una ventana, bien desde un escaparate, o bien desde un móvil o una cámara de vídeo o fotográfica, desde la cómoda pasividad que ofrece la posición del espectador, y lo peor es que la glorificamos y le damos cobertura mediática (atentos al momento en que todo el mundo graba desde un bar la encarnizada pelea de Kick Ass contra unos matones, más concentrados en registrar todo con su cámara que en ayudarle o en llamar a la policía).


Es cierto que esta adaptación ha realizado algunos cambios importantes con respecto a las viñetas; entre dichos cambios figuran escenas clave (que, en el film, transcurren de forma distinta) y el propio mensaje que da sentido a la obra. En los cómics, Millar nos advertía de que ser un superhéroe en la vida real es deprimente: no solo no enamoras a la chica, sino que te llevas todos los golpes y es muy probable que acabes criando malvas. Matthew Vaughn opta por un mensaje más liviano: es un “trabajo” duro, pero luchando puedes conseguir lo que te propongas. No voy a entrar en temas de fidelidad a los cómics: en este caso, contrariamente a excrementos como “Spider-Man 3” o “X-Men Orígenes: Lobezno”, los cambios están sobradamente justificados y funcionan a las mil maravillas.



En resumen, “Kick Ass” es una muy buena opción a tener en cuenta en una cartelera que casi produce vergüenza ajena (coronada por esa estupidez audiovisual llamada “Sexo en Nueva York 2”) y una película estupenda para pasar una de tantas largas tardes de verano. Hay más que sangre y muerte en esta cinta: hay mucho sentido del humor (tanto humor entrañable como humor negrísimo), hay reflexión social, y lo más importante, hay dedicación y cariño por parte de todo el equipo para ofrecernos el mejor film posible, y eso se transmite en pantalla. Os la recomiendo sin dudar, aunque, eso sí, debo mencionar que el doblaje en castellano es una atrocidad imperdonable: no solo destroza las ingeniosas muletillas y frases hechas que sueltan los personajes, sino que convierte al personaje de Bruma Roja en un pardillo ceceante y gangoso.

Valoración final: 9/10

Nota de la B.S.O. (V.V.A.A.):
8,5/10

miércoles, 2 de junio de 2010

Nuevo y último trailer del cortometraje "Carson & Morrison: Patrulla de Rescate"

¡Muy buenas!

Tanto la última fase de post-producción del corto como los exámenes finales me han tenido bastante apartado de Blogger, pero por fin tengo un respiro y he logrado encontrar un momento para actualizar esta bitácora.

De modo que aprovecho la ocasión, con vuestro permiso, para hacerme algo de publicidad y compartir con vosotros el trailer definitivo del cortometraje "Carson & Morrison: Patrulla de Rescate".

Download:
FLVMP43GP


Un abrazo y mucha suerte a aquellos que estéis de exámenes de junio.

lunes, 10 de mayo de 2010

"Un ciudadano ejemplar"



Que no os engañe su nombre. F. Gary Gray, por más que suene a pseudónimo de rapero gangsta de tres al cuarto, es en realidad un competentísimo y ya consolidado artesano de acción y suspense, que nos ha regalado joyitas como "Negociador" (increíble duelo interpretativo entre Kevin Spacey y Samuel L. Jackson) o "The Italian Job" (infravalorado y estupendamente rodado remake de la cinta protagonizada por Michael Caine, cuya única lacra es la floja interpretación de Mark Wahlberg como protagonista y quizás la ausencia del humor inglés que convirtió a la original en un clásico), y cuyo único patinazo fue la mediocre "Diablo" (2003), una flojísima película de venganza protagonizada por Vin Diesel en su habitual gesto pétreo (recomiendo, a aquellos que queráis ver a este actor en un registro distinto, que visionéis "Declaradme culpable", de Sydney Lumet). Incluso "Be Cool", intrascendente secuela de "Como conquistar Hollywood" (de Barry Sonnenfeld) hecha a mayor gloria de John Travolta y Uma Thurman (sí, volvieron a bailar juntos para este film), estaba filmada con buen ritmo y una agradecida dosis de humor.

Así, en 2010, llega a nuestras pantallas "Un ciudadano ejemplar", thriller de acción con denuncia social que iba a ser dirigido por Frank Darabont ("La Niebla", "La Milla Verde") pero que acabó cayendo en manos de Gray. La premisa de la que parte es muy prometedora: un honrado padre de familia, Clyde Shelton (sorprendente Gerald Butler), presencia el brutal asesinato de su familia durante un robo a mano armada en su hogar. Al no hacerse justicia durante el juicio debido a una laguna legal, su abogado, Nick Rice (flojísimo Jamie Foxx, de lo peor de la cinta), debe llegar a un acuerdo con uno de los asesinos para poder condenar a muerte al otro. Descontento con el resultado del juicio y resentido contra el sistema judicial de los Estados Unidos de América, Clyde decide organizar una encarnizada venganza contra los asesinos de su familia... y contra el propio sistema.

El problema de esta película es que en ningún momento el guión logra estar a la altura de su magnífico argumento. No en vano, en cuanto se saca al guionista Kurt Wimmer ("Equilibrium", "Ultravioleta") de la acción adrenalítica y del estruendo y se le pone en un territorio más reflexivo y moralmente ambiguo, parece entrarle miedo. Dicho miedo (a seguir con el desarrollo de la historia de una forma coherente, a defender un mensaje ético hasta las últimas consecuencias) es el que acaba ahogando la trama, convirtiendo lo que podría haber sido una de las cintas de suspense más maduras y uno de los mensajes al sistema más escalofriantes de los últimos años en un simple artefacto hollywoodiense: explosiones por aquí, carrerita por allá, el héroe intentando salvar el día...


No os voy a engañar: la he disfrutado. Su ritmo es trepidante; la dirección de Gary Gray, magistral en todo momento, con una preciosa dirección de fotografía acompañando; el montaje, virtuoso (alcanzando cotas de genialidad durante el montaje paralelo entre un recital de música infantil y una ejecución más dolorosa de lo esperado); y la banda sonora de Brian Tyler acompaña perfectamente a la narración. Todo ello, junto con un par de acertados giros argumentales (no todo van a ser pegas en cuanto al libreto), contribuyen a sumergirnos durante una hora y tres cuartos en las peripecias del letrado Rice por poner fin al maléfico plan de Shelton.

Pero todos estos factores acaban resultando insuficientes para levantar la calidad de esta película a partir del momento en que renuncia a ser una eficaz y tensa cinta de intriga para convertirse en un intento de "soy el no va más". Cuando Clyde Shelton, excelente villano durante la mayor parte del metraje y genialmente interpretado por Butler, pasa a ser una mezcla entre el Joker de "El Caballero Oscuro" (con un plan doscientas veces más rebuscado y mil veces más inverosímil), McGyver y Mortadelo, toda la tensión creada previamente se viene abajo y lo único que nos queda es ver como la trama se resuelve de forma incoherente y absurda, ahogando lo que prometía ser una denuncia al sistema penal con todas las de la ley (nunca mejor dicho).


Por no hablar de la paupérrima interpretación de Jamie Foxx como protagonista. Su personaje en todo momento parece ahogado por el magnífico villano de la película, por las circunstancias, y por su incapacidad para poder hacer algo al respecto de los acontecimientos que se ve obligado a presenciar. Con un líder de reparto así, más hubiese valido que la cinta se basase enteramente en Clyde Shelton, dejando a Nick Rice relegado a un papel secundario.

En resumen, "Un ciudadano ejemplar" es un entretenido film, espectacular en cuanto al apartado visual y con un villano de bandera, pero muy perjudicado por sus pocas ganas de trascender y la cobardía de la que hace gala a la hora de darle un final a la historia. Se puede ver, y no da la sensación de haber perdido el tiempo (aunque el plan de Shelton desafíe a toda lógica y credibilidad), pero podría haber dado mucho más de si.

Valoración final: 5,5/10
Nota de la B.S.O. (Brian Tyler): 7/10

jueves, 6 de mayo de 2010

Minicríticas y una sorpresa para redondear


¡Buenas!

Para poner un poco al día este blog en cuanto a comentarios cinematográficos, y también con el propósito de aligerar un poco los contenidos de esta bitácora, he decidido estrenar un nuevo formato, que espero usar más a menudo de ahora en adelante: las minicríticas.

No voy a entretenerme/os explicando en qué consisten: su nombre ya lo indica claramente. Me limitaré a dar comienzo a este nuevo formato con la esperanza de que sea bien recibido y de que me sirva para dar de forma breve y concisa mi punto de vista sobre ciertos films que he tenido el placer/disgusto de ver estos últimos días/semanas/meses.


-Invictus: Ideal para hacerte sentir buen rollo al llegar sus títulos de créditos finales, y rodada con el pulso y la maestría clásica que Eastwood demuestra película tras película. Interpretaciones muy convincentes tanto por parte de Freeman (nacido para interpretar a Mandela, sin duda) como de Damon (en un registro pocas veces visto en este actor). Pero esta película tiene un gravísimo problema: en ningun momento llega al corazón del espectador. Lo intenta, pero nunca llega a dar en el blanco. Una gran oportunidad perdida. Eso sí, ojalá todas las oportunidades estuvieran tan bien contadas como esta. Atención a la subtrama de los guardias de seguridad de Mandela.

Puntuación: 6,5/10

-The Lovely Bones: Precioso anuncio de compresas de dos horas (música chill out incluida). Me sobra el personaje de Susan Sarandon (completamente perdida en un registro histérico que no es el suyo). Me sobra ñoñería. Me sobran efectos digitales (Jackson, intenta olvidar que dirigiste "El Señor de los Anillos" cuando me cuentes un drama intimista sobre la muerte). Me sobran escenas ridículas. Me sobra ese final digno de episodio de "Los Simpson". Me falta entender las motivaciones de los personajes (llegando a un extremo demencial el comportamiento errático de Abigail Salmon, interpretada por Rachel Weisz en piloto automático). Me falta que las maravillosas interpretaciones de Saoirse Ronan y Stanley Tucci no se vean engullidas por un guión horrible. Me falta una historia coherente con un desenlace satisfactorio. Me falta una película. Me sobra un precioso anuncio de compresas de dos horas.

Puntuación: 4/10


-Shutter Island: Impecable mezcla entre thriller psicológico, terror, novela pulp y cine negro del de toda la vida (con detectives de ceño fruncido, sombrero y gabardina), además de un gran homenaje a la filmografía de Alfred Hitchcock (esos guiños a "Psicosis" y a "Vértigo" no pueden ser casuales) y una muestra del Scorsese más desatado que recuerdo haber visto en años. Sobre DiCaprio, solo puedo decir que carga una película de lo más difícil sobre sus hombros, y que sale más que airoso del reto a través de una destacable interpretación; le ayuda mucho el hecho de contar con Ben Kingsley, Max Von Sydow o Mark Ruffalo secundándole, y esas geniales apariciones estelares de Patricia Clarkson y Jackie Earle Haley. A esto unid un montaje trepidante y espectacular (eso sí, no exento de gravísimos errores de raccord), una magnífica fotografía y una espeluznante banda sonora, y obtendréis uno de los films más disfrutables y adictivos que veréis en mucho tiempo.

Puntuación: 9/10

Y, ya para acabar, os dejo un pequeño adelanto de mi cortometraje (de próximo estreno, esperemos que en junio) "Carson & Morrison: Patrulla de Rescate". ¡Espero que os haya gustado el artículo y el poster!



lunes, 3 de mayo de 2010

"Iron Man 2"


En 2008, los hastiados espectadores de blockbusters basados en cómics (poseedores, por lo general y salvo honrosas y agradecidas excepciones, de un nivel cualitativo mediocre tirando a bajo) tuvimos el placer de contemplar como la (en aquel momento) nueva filial cinematográfica Marvel Studios (desligada de cualquier major en temas de producción, no así de distribución), junto con Paramount Pictures, nos traía la estupenda "Iron Man", un completísimo film que nos mostraba a la perfección los orígenes del Hombre de Hierro (alter ego de un Tony Stark maravillosamente interpretado por Robert Downey Jr.) y sus primeras hazañas contra sus enemigos.

De ritmo trepidante e impecable factura técnica, el film se sostenía fundamentalmente gracias al intercambio de frases lapidarias y muletillas semi-improvisadas (no en vano, Jeff Bridges admitió que la película se rodó prácticamente sin guión), un toma y daca constante que, sin embargo, no ralentizaba el ritmo del metraje (al contrario, incluso contribuía a amenizarlo) ni restaba importancia a la trama principal ni a ninguna de las subtramas. Únicamente se le podría achacar el error de casting que supone Terrence Howard como el Coronel Jim Rhodes (no se me ocurre un actor menos apropiado para el papel) y la ausencia de un clímax final como es debido (la batalla final contra Obadiah Stane es de todo menos emocionante), pero, a nivel general, se trata de una película canónica que puede y debe servir de ejemplo sobre como crear un blockbuster sin insultar a la inteligencia del espectador.

Valoración de "Iron Man": 8,5/10

Con este precedente (muy difícil de superar para cualquier secuela que se precie) y dos años más tarde, llega a nuestras pantallas la esperada como agua de mayo (nunca mejor dicho) "Iron Man 2".


Al salir de la sala, me doy cuenta de que esta secuela me ha generado sensaciones encontradas: por un lado, he disfrutado como un enano con su mezcla de acción, comedia, drama, suspense y guiños al universo Marvel; pero, por el otro lado, me doy cuenta de que la historia que sostiene esta cinta es endeble hasta el punto de que, a poco que meditemos sobre lo anteriormente visto, podemos desmontarla por completo, y que el ritmo cojea a partir de la excelente primera media hora (todo un ejemplo a la hora de sintetizar presentación y desarrollo de personajes, tramas y subtramas para luego dejar estallar la acción) y no remonta hasta los últimos 40 minutos.

Así pues, intentaré valorarla con la mayor frialdad que sea posible: comenzando exactamente en el mismo punto donde acabó la primera parte (con Tony Stark haciendo público que es Iron Man ante el mundo entero), el argumento gira en torno tanto a la venganza orquestada por Ivan Vanko (Mickey Rourke, sencillamente lo mejor de la película) contra Stark y todo lo que representa, como en torno al maléfico plan del comerciante de armas Justin Hammer (Sam Rockwell) para hundir el imperio del protagonista con su ejército de armaduras. Sumad a este cóctel el hecho de que Stark se está muriendo lentamente por radiación en la sangre, que su ego y alcoholismo van en aumento conforme se le acaba el tiempo de vida, y que Nick Furia pone todos sus esfuerzos en reclutarle para la iniciativa de los Vengadores. La cosa promete, ¿verdad?

Bien, pues precisamente ahí está el problema: hablamos de, como poco (y porque no os he destripado todas las subtramas que van apareciendo a lo largo de la cinta), cinco tramas. Dos de ellas (la de los villanos Vanko y Hammer) están perfectamente unidas hasta quedar como una sola, pero llega un punto en que las demás subtramas quedan como irrelevantes dentro del conjunto y no llegan a ser desarrolladas como es debido (imperdonable que goce de más tiempo en pantalla una fiesta privada que el conflicto interior de Tony causado por el cariño que su padre nunca le demostró en vida). De esta forma, las escenas parecen acumularse y el ritmo decae llegados a cierto punto del metraje.

Aun así, hay que reconocer que todo el mundo en esta producción ha hecho, en general, un buen trabajo: tanto el apartado técnico (en el que destacan por méritos propios los maravillosos efectos especiales) como el reparto contribuyen a que nos sumerjamos de lleno en la narrativa y salgamos satisfechos de la sala. Porque de lo que no cabe ninguna duda es de que "Iron Man 2", pese a ser inferior a su predescesora (tampoco lo tenía nada fácil), es espectacular, más que entretenida y sigue representando un tipo de blockbusters que ya apenas existen: las superproducciones que no renuncian a contar una buena historia. Pese a no desarrollar tan bien como sería deseable los conflictos interiores del protagonista ni justificar bien qué motivos lleva a Ivan Vanko a enfundarse la armadura con látigos eléctricos para matarle, se agradece el esfuerzo llevado a cabo por plantear temas y cuestiones morales que la inmensa mayoría de cine superheroico ni se molesta en plantear.


A esto sumad una agradecida sencillez en la labor de dirección de Jon Favreau (que contribuye a hacer más ameno el metraje y a no sobrecargar las escenas de acción, permitiéndonos en todo momento ver lo que pasa) y el hecho de que personajes de los cómics como Pepper Potts o "Happy" Hogan (interpretado por el propio Favreau) gocen de mayor protagonismo que en la primera entrega y aligeren los momentos en que Iron Man no aparece en pantalla.

Sumado a muy destacables interpretaciones por parte de Downey Jr., Cheadle (inmejorable reemplazo de Terrence Howard como Jim Rhodes), Paltrow, Rourke e incluso Rockwell (pese a que su personaje es un tanto cargante), con la excepción de Johansson (que aquí se limita a dar cuatro volteretas y patadas y a hacer de florero, sinceramente), lo que nos queda es la superproducción más disfrutable que he visto en una sala de cine desde "Sherlock Holmes" (casualmente, también protagonizada por Downey Jr.). Mi consejo es que vayáis al cine con la mente abierta y las expectativas bajas; saldréis sorprendidos.

Lo mejor: Un buen reparto dando lo mejor de si mismo (repito, excepto Scarlett Johansson), efectos especiales de vanguardia, mucho entretenimiento y un guión más trabajado de lo que podríamos presuponer a una producción de este calibre. Downey Jr. de nuevo se luce como Tony Stark. Mickey Rourke como villano es una gran sorpresa. Y, por supuesto, todo el clímax final, muy superior al de "Iron Man".

Lo peor: Cierto bajón en el ritmo a partir de la primera media hora y un par de escenas sobrantes (la de la fiesta en su totalidad y la de los fresones). De haber definido más las motivaciones del villano Ivan Vanko y haber ahondado más en los conflictos internos de Tony Stark, probablemente estaríamos hablando de una secuela muy superior a la original.

Valoración final: 7/10

Nota la B.S.O. (John Debney): 6,5/10