lunes, 7 de septiembre de 2009

¡Niños, las drogas son malas para el cerebro!



En esta ocasión, y después del via crucis que ha supuesto para mi el visionado de las joyas audiovisuales que os adjunto a continuación, mi mente se halla en tal estado de entropía que mis pensamientos vagan sin rumbo entre el Nirvana y el más profundo de los Avernos.

No en vano, acabo de presenciar los mayores horrores engendrados por una mente humana. Mi pregunta es: ¿Qué sustancia lisérgica/droga de diseño consumieron los autores de semejantes caos pictórico-sonoros?

Con todo esto, lo que intento es instaros enconadamente a que rechacéis sin miramientos el mero hecho de consumir sustancias alucinógenas. Que sepáis que este consejo por la adecuada conservación de vuestras neuronas.

Sin más dilaciones, la maratón de los horrores:






viernes, 21 de agosto de 2009

Banco del Tiempo inaugurado en Cambrils

Os estaréis preguntando, ¿qué es un Banco del Tiempo? Se trata del primer Banco en el cual no es dinero lo que circula, si no tiempo.

En este Banco se promueven intercambios para tareas de atención a personas de cualquier edad, procedencia, nivel educativo... Dicho de otro modo: a esa persona se le ofrece un determinado servicio o ayuda, y, en función del tiempo que conlleve aportar dicho servicio (por ejemplo, cuarenta y cinco minutos), quien lo reciba habrá de, posteriormente, permanecer ese tiempo en el Banco. Una vez haya permanecido en el Banco cada minuto que haya costado la ayuda que recibió, su deuda estará saldada.

¿Qué puede hacer mientras paga su deuda de tiempo? El Banco, para hacer amena la espera, se encarga de ofrecer conversación, tertulias, compañía, reuniones... Dado que gran parte de los clientes potenciales de esta iniciativa serán gente discapacitada, de avanzada edad, con problemas de movilidad o sin recursos o personas que puedan ayudarles o estar a su lado, se trata de una buena manera para que, además de recibir una necesaria ayuda, conozcan gente y permanezcan bien acompañadas.

Entre los servicios del Banco se incluyen: transporte y recogida de ropa (a la tintorería), paquetes y cartas; lecturas a personas invidentes; salidas en grupo al cine, al teatro, museos, exposiciones; servicio de plancha y costura...

El Banco del Tiempo de Cambrils se halla en el Mercat Municipal de la Platja, y hace un horario de 10:00 a 12:00 los lunes y miércoles, y de 17:30 a 19:30 los jueves.

Estos son sus datos de contacto:

C/Balears 5-7 Parada 6

977 792 716

bancdeltemps@cambrilsciutat.org

domingo, 16 de agosto de 2009

"Up" -- Los genios de Pixar suben, y suben, y suben...


En primer lugar, decir que no tuve ocasión de ver esta maravilla en Digital 3-D. ¿Por qué? Circunstancias varias, casi todas relacionadas con la localización de los cines en donde se exhibía con dicha tecnología. De cualquier forma, considero, contrariamente a muchos conocidos y amigos míos, que el 3-D no supone una mejoría real de la película: se trata de un añadido inmersivo, es decir, un complemento que ayuda al espectador a sumergirse aún más en la historia. Pero ni siquiera el 3-D puede conseguir que la basuresca "Ice Age 3: Te vamos a tomar el pelo" parezca un buen filme, como tampoco es necesario para disfrutar como un enano saboreando la última producción que nos han regalado los chicos de Pixar.

El disfrute, en esta ocasión, no proviene de la manipulación de la profundidad de campo de la que hacen gala los autores (valiéndose del ya mencionado 3-D); proviene de algo mucho más sencillo -pero no por ello simple-, o sea, el guión. Las nuevas generaciones de directores, productores y guionistas -¡Sí, recontrapardiez, los propios guionistas!- están olvidando cómo contar buenas historias, metidos de cabeza como están en ese círculo vicioso que es el cine "made for money". Más preocupados por que la película sea un éxito de taquilla -siempre atendiendo a estadísticas realizadas por ejecutivos y analistas, o, dicho de otra forma, gente que "no sabe quién fue Billy Wilder" (gracias por esta frase, Jack Nicholson)-, han dejado que el nivel cualitativo de las producciones que nos llegan desde Hollywood sea cada vez menor, llegando en ya demasiados casos a producir vergüenza ajena (a "Transformers 2: El Coñazo de Michael Bay" o "X-Men Orígenes: Bodriezno" me remito). ¿Cómo solucionar este mal endémico que padece el cine comercial? Clint Eastwood, David Fincher, Darren Aronofsky, Ridley Scott, Martin Scorsese y la factoría Pixar, entre otros, son quienes responden, no con palabras, si no con cine a esta pregunta.

En esta ocasión, precedida del -como siempre- magnífico cortometraje "Parcialmente nublado", nos llega "Up". Una hora y media después, con una sonrisa de oreja a oreja, salgo del cine embargado -y embriagado- de numerosas y muy distintas emociones, todas luchando por hacerse un hueco en mi cabeza y, por qué no decirlo, en mi corazón. Júbilo, tristeza, relax, nerviosismo, desdicha, felicidad... Todo eso es lo que me hizo sentir "Up" durante el tiempo que dura. Desde el abrumador montaje inicial (un repaso a la vida y a la relación del protagonista, Carl Friedricksen -desde ya uno de los mejores protagonistas de Pixar-, con su esposa Ellie), considerado por servidor como una de los mejores montajes paralelos de la historia del cine y acompañado por una asombrosa banda sonora de Michael Giacchino, la cinta nos agarra para no soltarnos hasta sus preciosos títulos de crédito -mucho más sencillos tanto a nivel conceptual como gráfico que en anteriores películas, pero aún así, preciosos-.

¿Qué nos espera durante el metraje de este peliculón? Personalmente, y para no extenderme mucho en esta crítica -puesto que considero que no hay palabras suficientes para describir lo que se siente durante su visionado-, diré que se trata de una tragicomedia que gira en torno al paso del tiempo, el amor, la soledad, la vejez, los sueños incumplidos y las ansias de realización, combinada con una de las mejores y más emocionantes películas de aventuras estrenadas durante esta presente década. Si a esto le añadimos una crítica -velada, pero presente a fin de cuentas- al corporativismo que engulle las formas de vida tradicionales en favor de un sistema gigantizado pero frío e inhumano, un guión maravilloso -se puede palpar el esfuerzo de los libretistas, no solo para contar bien una gran historia, si no para atar todos los cabos y dar un sentido a todo cuanto aparece en el filme-, un arrollador diseño de sonido y unas dosis de fantasía visual deudoras de Hayao Miyazaki -esa casa atada a globos multicolor recorriendo a flote los oníricos paisajes de las Cataratas Paraíso-, lo que nos queda es este peliculón.

La gran pregunta es: ¿Es mejor que "Ratatouille" -para el que escribe, el opus magna de Pixar- o "Wall-E"? La respuesta, al menos bajo mi criterio, es un rotundo no. ¿Por qué? Pese a que en todo momento me sentí enormemente satisfecho y entusiasmado, y que durante hora y media volví a sentirme como un niño pequeño, sencillamente este "Up" no me impresionó tanto como sus dos predescesoras. ¿Es eso algo malo? Para nada: es como comparar "Ben-Hur" con "El Padrino", o, dicho de otro modo, comparar un peliculón con una obra maestra imposible de superar. Además, no hay que olvidar que, pese a ser ejemplar en muchos aspectos, su último tercio es un tanto convencional y formulista, o la existencia de ciertos errores (ya sea de montaje, de guión o bien de planificación narrativa) que afectan gravemente a la continuidad entre algunas escenas.

Con todo, no puedo negarle a esta obra un notable muy alto -y, de no ser por los "pero" antes citados, le daría la matrícula de honor sin pensarlo un segundo-. Por hablarme de la vida y la muerte, la juventud y la vejez, el honor y la locura, la bondad y la maldad, de las promesas pendientes y del esfuerzo por cumplirlas... Y conseguir que unas lágrimas empañasen mis ojos al tiempo que de mi boca salía una carcajada. Mientras tanto y hasta el año que viene -en que volverán a deleitarme-, les dedico a Pixar una señal con el corazón. Y un tapón de Soda como medalla al valor, por defender a muerte una premisa tan (aparentemente) absurda como una casa voladora, y por no rendirse ante los analistas de Disney que en su día pronosticaron el sonoro fracaso de "Up" por tener un protagonista anciano. A juzgar por las cifras de recaudación, diríase que esos ejecutivos andaban errados.

Valoración: 9/10

Nota de la BSO: 10/10

jueves, 13 de agosto de 2009

Entrevista con Ferran Sáez sobre el 22@Barcelona


Este artículo es una transcripción al castellano de una entrevista realizada al Dr. Ferran Sáez Mateu en Abril de 2009, en la Facultad de Ciencias de la Comunicación Blanquerna donde ejerce de profesor. La entrevista fue realizada en catalán.

David Hidalgo: ¿Qué opina sobre cómo se gestionó la creación del distrito 22@barcelona?

Ferran Sáez.: Esto se gestionó mal desde sus inicios, cuando se explicó que se trataba de una salida de grandes dimensiones para la ciudad (laboral e industrialmente). Lo que no se explicó fue que ese (Poble Nou) era el último lugar donde se podía especular con toda la impunidad del mundo, puesto que había mucho suelo susceptible de ser recalificado, naves industriales... Pero claro, eso no se podía explicar. Entonces, claro, la cosa se sobredimensionó, y ahora, con el tema de la burbuja inmobiliaria y el retroceso de la economía del conocimiento, el distrito sobrevivirá gracias a las universidades y punto. Pero todas las expectativas que se generaron sobre un "Silicon Valley catalán" han resultado ser una mentira.

D.H.: ¿Cree que ha habido errores de base en cuanto al planteamiento en lo referente a la gestión, o que, sencillamente, la ejecución no ha estado a la altura?

F.S.: Esto lo conozco por dos vías: los medios de comunicación, y también a través de una persona afectada que vive en la calle Pujades. De no haber sido por la rápida y contundente respuesta legal de la Asociación de Vecinos de Poble Nou, ahora estarían en la calle. La versión oficial, institucional, o como quieras llamarla, transmitida por los medios de comunicación, se centra en el razonamiento de que, cuando hay obras públicas, es necesario que te marches en favor de un bien común. Éste es un razonamiento perfectamente razonable, puesto que, de lo contrario, las obras públicas serían imposibles. Por otro lado, existe una versión totalmente distinta por parte de los afectados: fue una suerte de regateo donde unos decían "Señores, hay que desalojar esta zona", y si la respuesta era contundente, no hacían nada. En cambio, si no había respuesta, ejecutaban la obra. Eso, personalmente, me pareció, en este caso, algo muy poco serio.

D.H.: ¿En términos económicos, cree que las expectativas que generó el 22@ eran razonables?

F.S.: Quizás en el momento que se creó el proyecto, que era una época de las vacas más gordas que recuerdo, gracias a la locura inmobiliaria del momento. Pero, en esta etapa actual y con el paso del tiempo, dichas expectativas han resultado absurdas. De ninguna manera, un proyecto faraónico como este, la transformación de una zona urbana en lo que pomposamente se llama "la nueva economía".

D.H.: Se habla de intereses ocultos durante la creación de este proyecto. ¿Cree que dichas teorías son ciertas?

F.S.: A ver, personalmente, creo que sí, pero inmediatamente añado que no tengo pruebas para afirmarlo categóricamente. Se produjeron movimientos estratégicos de carácter mediatico-económico que, como mínimo, resultaban sospechosos. Pero yo creo que detrás de todo esto yace algo mucho más sencillo: entre 2000 y 2008 todas las infraestructuras que se hacen promulgadas por los Ayuntamientos catalanes se basan en el modelo de la Barcelona Olímpica. En aquel entonces, cada metro cuadrado en infraestructuras equivalía a dinero en impuestos para equipaciones, y ello se traducía en una sensación de calidad de vida, que repercutía, finalmente, en los votos. Creo que el cálculo en votos de muchos ayuntamientos, no solo el de Barcelona, se basaba en este modelo.

D.H.: Finalmente, ¿sigue manteniendo el mismo punto de vista sobre esta cuestión que en sus primeras reflexiones, o bien ha modificado su parecer en algunos aspectos?

F.S.: Generalmente, creo que la situación es la misma: se hizo un relato de carácter económico sobre las bondades de este proyecto, olvidando que el relato correspondía a unas circunstancias donde este proyecto tenía una justificación. Era un proyecto de unas dimensiones y una finalidad que no se han correspondido con la realidad. Todo se basaba en hacer transformaciones, cogiendo como modelo unas ideas más o menos difusas: un año, el conocimiento, y al siguiente, las culturas... Pero esto tiene un límite, y más aún descuidando aquello que verdaderamente importa, que es el tejido industrial.

D.H.: Bien, Ferran, muchas gracias por su tiempo y sus declaraciones.


(La entrevista formó parte de la labor de documentación para el cortometraje documental "De Manchester a Silicon Valley: Un recorregut pel 22@Barcelona", próximamente disponible y realizado por Juan Bellosta, Jaume Busquet, Aleix Cabarrocas y servidor.)

Más información sobre Ferran Sáez Mateu:

http://ca.wikipedia.org/wiki/Ferran_S%C3%A1ez_Mateu


http://www.jordipujol.cat/ca/persones/13

http://papermullat.blogspot.com/2008/10/391-els-bons-salvatges-de-ferran-sez.html

miércoles, 22 de julio de 2009

Transformers: La Venganza de los Caídos (Guión Original)





Transformers: La Venganza de los Caídos


Guión de

MICHAEL BAY


(Escrito por

Alex Kurtzman

&

Roberto Orci

&

Ehren Kruger)










SEC. 1 EXT. CAMPO DESÉRTICO –DÍA


Salen unos cuantos notas disfrazados de cavernícolas (no sé muy bien cómo eran los cavernícolas... Da igual, pondremos a cuatro colgados y les pondremos a hacer el imbécil, a caminar haciendo movimientos extraños, les pondremos Rastas en el pelo y los pintarrajearemos).

¡DE REPENTE UN PUTO ROBOTAZO DEL COPÓN COMIENZA A MASACRARLOS! ¡YIIIIIHAAAA! ¡SANGRE!

SEC. 2 EXT. ATARDECER –DÍA

Un helicóptero vuela al amanecer. Es parte del toque de Michael Bay.

SEC. 3 INT. UNIVERSIDAD –DÍA

El prota ve símbolos raros y se pone a dibujarlos instintivamente. Va a ser la mejor secuela de la historia del cine, mejor aún que “Speed 2”.

ANOTACIÓN IMPORTANTE: Todas las alumnas del campus serán Top Models, así podré sacar jovencitas lozanas sacadas del catálogo de Victoria Secret. (EXCUSA PARA JUSTIFICARLO: Em... Un hacker... pues, ¿pirateó la base de datos de la uni para que todas las alumnas fuesen Top Models? Pse, eso colará.)

SEC. 4 EXT. EN EL FONDO DEL MAR –DÍA

Como no se me ocurre un malo maloso que tenga carisma para esta secuela, voy a resucitar al de la anterior película.

MÉTODO PARA JUSTIFICARLO: Soy un genio, con este método nadie podrá decir que el argumento tiene huecos: usaré la Chispa Vital, que en la anterior peli lo mató al tocar su pecho, para hacer lo contrario, devolverle la vida. ¡Va a ser un gran giro argumental!

SEC. DE LA 5 A LA 102


MICHAEL BAYSPLOSIONS!!!!!!!! BLA BLA SPLOOOOOOOOOM!!!!

SEC. 102 A LA 2311032438

Chistes rancios sobre gays, negros y tías. Que la cámara gire alrededor de los personajes hasta provocar (como mínimo) el vómito en las cinco primeras filas. Personaje graciosillo y entrañable, a cargo de John Turturro. Optimus Prime muere, pero no temáis, enseguida le resucitamos (pudimos con Megatron, podremos con Prime jejejeje).

Los buenos ganan.

Moraleja de la película:

EL EJÉRCITO MOLA

ANOTACIONES IMPORTANTES

Enfocar el culo de Megan Fox. Si puede ser, dos veces en cada escena.

AÚN MUCHÍSIMO MÁS IMPORTANTE

Se me ha ocurrido un gag bestial:


¡Un robot con testículos metálicos! ¡Me muero de risa con solo pensarlo jat jat jat!

domingo, 19 de julio de 2009

Harry Potter y el Misterio del Príncipe


Para empezar, me gustaría realizar un pequeño ejercicio retrospectivo a modo de repaso general de la saga cinematográfica "Harry Potter" (únicamente me referiré a las películas, puesto que considero harto irrelevante analizar en profundidad las novelas de J.K. Rowling, al menos en este post). En primer lugar, tenemos dos cintas dirigidas por Chris Colombus: Harry Potter y la Piedra Filosofal y su secuela, La Cámara Secreta. Mientras que la primera es pura carne de televisión, un relato amodorrado dirigido sin pasión con el único propósito de contentar a los ávidos fans del libro acumulando la mayor cantidad de escenas de este (incluso sacrificando el ritmo narrativo en el proceso, o la anexión entre escenas), donde únicamente destacan algunos pasajes -bien retratados y resueltos, huelga decir- y algunos efectos visuales -pese a que otros, en cambio, son una chapuza-, La Cámara Secreta es una amplia mejora respecto de su predescesora. No solo el ritmo es mucho más ligero y fluido, si no que la cohesión entre escenas es mucho mayor, los efectos especiales son espectaculares (a destacar el Basilisco, realmente bien integrado y muy creíble), contiene mayores dosis de tensión, terror y violencia (realmente agradecidas en una historia detectivesca de este tipo), y grandes escenas para el recuerdo (entre otras, la llegada a Hogwarts en el Ford Anglia, el partido de Quidditch con la "Bludger loca", la quema de Fawkes, la huida del Bosque Prohibido o, sin ir más lejos, toda la parte final en la Cámara de los Secretos). Únicamente se le podría achacar ciertas arritmias en su segunda hora de metraje y, de nuevo, que Colombus nunca se muestra del todo atrevido con el material que posee, limitándose a poner la cámara y ya.

Así llegamos a El Prisionero de Azkaban, dirigida por Alfonso Cuarón y para quien suscribe, la mejor de las seis cintas estrenadas hasta la fecha. Cuarón consigue, no solo dosificar muy bien el tiempo de aparición de cada personaje y sacar muy buenas interpretaciones (¡Pardiez, incluso Radcliffe se muestra convincente!), si no elevarse muy por encima del libro, desechar la paja y centrarse en la idea principal, aportando a la saga grandes dosis de verdadera magia (esa que se ve de fondo pero siempre está presente, sobretodo en los pequeños detalles), de terror (¡Esos dementores!), de trepidancia (en dos horas asistimos a toda suerte de eventos que configuran una de las mejores cintas de magia y aventura de la década) y, sobretodo, de emoción, apoyado por una espectacular fotografía de Michael Seresin, efectos digitales que aún no han sido superados en la saga y un John Williams en estado de gracia a la batuta. Magnífica.

Y ahí llegó Mike Newell (Cuatro bodas y un funeral) para mandarlo todo al traste. No solo destruyó por completo el suspense del que considero el mejor libro de la saga, El Cáliz de Fuego, si no que convirtió el Torneo de los Tres Magos, que tanto juego podría haber dado en la gran pantalla, en un juego de niños, centrándose mucho más en amoríos más propios de Al Salir de Clase que de Harry Potter (no tanto por lo que sucede si no por cómo está explicado). Ayudado por el peor guión de la saga (¿Cómo se puede concebir un guión tan plano y falto de vida a partir de un libro tan trepidante y tenso como ese?), Newell, además, se muestra totalmente apático, más incluso que Colombus (quien, pese a su falta de imaginación visual, al menos aportaba cierto encanto a sus películas, un encanto propio del cine infantil ochentero como El Secreto de la Pirámide o Los Goonies, ambas, por cierto, guionizadas por él mismo), con lo cual se limita a poner la cámara y a rodar. Esa apatía se extiende a las interpretaciones, flojas por no decir algo peor (si en la tercera entrega Radcliffe se mostraba convincente, en esta directamente está asesinable, y el Dumbledore de Michael Gambon pierde absolutamente todo el encanto).

Con semejante (y nefasto) precedente, llegó un semidesconocido David Yates para redirigir la saga hacia otro rumbo. Con su La Orden del Fénix, demostró una solvencia visual y un talento narrativo tales que consiguió una proeza poco menos que loable: convertir el peor y más aburrido libro en una febril y trepidante cinta. Centrándose en lo verdaderamente necesario y olvidándose de subtramas aburridas en las que Rowling se regodeaba, Yates rodea todo el relato del terror que tanto se echó en falta en la cuarta cinta, manteniendo un halo de oscuridad y tensión a lo largo de toda la narración, sin renunciar a planos y escenas que compiten directamente con aquellas que en su día crease Cuarón (pese a que nunca llegue a superarlas). ¿Lo malo? El clímax. Mientras que en la novela existía un clímax largo, terrorífico y triste, aquí encontramos una concatenación apresurada de eventos a modo de precipitada resolución del argumento. La muerte de uno de los personajes clave pasa completamente desapercibida y el desenlace deja un amargo regusto a falta de tiempo y de explicaciones. Lástima. Con todo, un buen filme.

Y así llegamos a este Harry Potter y el Misterio del Príncipe. En el momento de comenzar a verla, mis expectativas eran francamente bajas por varios motivos: las flojas críticas otorgadas por los seguidores de la saga literaria (principalmente, debidas a ciertos cambios insertados en su homónima cinematográfica), las declaraciones del director anunciando que sería la más humorística de todas las películas (cuando el libro es de todo menos humorístico) y, especialmente, mi escepticismo de que se pudiera condensar tantísima información como contiene la novela en un filme. Dos horas y cuarto después, salgo de la sala con una sonrisa de oreja a oreja: no puedo hallarme más satisfecho.


No solo funciona a las mil maravillas como adaptación (dado que condensa muy acertadamente todo el libro en sus dos horas y cuarto de metraje, inventando lo justo para que el relato funcione en cine), si no que también resulta más que cumplidora como película independiente de los libros. Yates, en ocasiones, se permite incluso mejorar el original o aportarle nuevos matices. Con un libro bastante secundario dentro de la franquicia literaria (no en vano, El Misterio del Príncipe no es más que una lograda introducción para el espectacular Las Reliquias de la Muerte), el director y su equipo (en el que destaca el director de fotografía Bruno Delbonnel -autor de la cinematografía de Amelie-) extraen el jugo de dicho libro para crear una película entretenidísima (su extendido metraje en ningún momento se hace pesado), coherente y que en ningún momento insulta a la inteligencia del espectador (cosa que en estos tiempos de blockbusters hiperanabolizados y estupidizantes, de Lobeznos infumables y Transformers amodorrados, ya es muchísimo pedir), rodeada en todo momento de un aura de oscuridad, magia y melancolía.

Y pese a todo, es, efectivamente y tal como decía el director, la cinta con más momentos cómicos de todas. Pero no temáis, esos momentos cómicos no solo funcionan (en gran parte, gracias al talento cómico del reparto), si no que cumplen perfectamente como alivio cómico a tanto suspense. Otra ventaja: la subtrama amorosa protagonizada por Ron Weasley. Lo que en otras manos (no señalo a nadie... ejem, Mike Newell) podría haberse convertido en un pastiche hormonado y empalagoso, es tratado con un sano sentido del humor y verdadera emotividad a flor de piel (la escena protagonizada por Hermione Granger en las escaleras es todo un ejemplo de cómo, con una adecuada dirección de actores, una escena puede sostenerse completamente en los sentimientos de un personaje, al margen de los efectos visuales complementarios). Este detalle marca la diferencia: aquí no vamos a ver batallitas entre magos y criaturas y bonitas florituras con varitas. Vamos a ver una historia, a unos personajes en constante debacle moral. Ése es el mérito tanto del guionista Steve Kloves como de David Yates.

A todo esto, unidle una gran cantidad de momentos que se os quedarán grabados a fuego en las retinas (los momentos en que se juega a Quidditch, toda la parte de la cueva...), maravillosos efectos visuales, unos duelos mágicos más parecidos que nunca a duelos propios del western, una banda sonora muy loable por parte de Nicholas Hooper (mucho mejor que el descafeinado score de La Orden del Fénix), un acertado montaje (el tempo de la cinta es el adecuado, ni demasiado lento ni excesivamente apresurado), unas muy convincentes interpretaciones de todo el reparto (a destacar la labor de Tom Felton -mostrando un lado nunca visto en Draco Malfoy... y no, no es un lado necesariamente malvado-, Jim Broadbent, Michael Gambon y, sí, Daniel Radcliffe -que demuestra tanto su mejoría a niveles dramáticos como una vis cómica a aprovechar-)... Sencillamente, se trata de una obra mucho mayor que su predescesora (a todos los niveles) y de un suculento aperitivo para lo que pueden llegar a ser las dos cintas que conformarán la dupla Las Reliquias de la Muerte.

¿Pegas? Como siempre, ciertas arritmias propias de querer condensar muchas escenas en poco tiempo (aunque, curiosamente, ésta es la entrega en que menos se padecen dichas arritmias), algunos cambios que, al margen de levantar ampollas en los fans más intransigentes de la saga literaria, simplemente están poco justificados dentro de la narrativa, una ligera dejadez en algunas subtramas más importantes de lo que puedan parecer a simple vista y, por qué no decirlo, la sensación de que solamente hemos visto un capítulo introductorio. Un gran capítulo, sí, pero introductorio a fin de cuentas. No temáis: el clímax llegará en poco tiempo. Y está en buenas manos, eso seguro.

Valoración Global:


-La Piedra Filosofal: 5,5/10


-La Cámara Secreta: 7/10


-El Prisionero de Azkaban: 9/10


-El Cáliz de Fuego: 5/10


-La Orden del Fénix: 7/10


-El Misterio del Príncipe: 8,5/10

martes, 7 de julio de 2009

"Angels & Demons" (Hans Zimmer) -- Crítica de la Banda Sonora


Sobre la película me limitaré a dar cuatro pinceladas: se trata, contrariamente al megacoñazo hiperpresupuestado y telefilmesco que era "El Código DaVinci", un thriller más que decente, con una factura técnica y un magnífico diseño de producción (prueba de ello es esta anécdota: gente que ha visitado la iglesia de Santa Maria della Vittoria creyó que la que aparece en la película es la misma que visitaron, ignorando el hecho de que el Vaticano prohibió al equipo rodar en varias localizaciones, entre las cuales figuraba dicha iglesia). Con un reparto mucho más ajustado (pese a que Ron Howard sigue sin saber dónde colocar a las mujeres en las aventuras de Robert Langdon, desaprovechando completamente el personaje de Vittoria Vetra) y un ritmo narrativo más preciso, estas peripecias nos interesan mucho más que las anteriores por el incremento de tensión que traen con ellas (no en vano, al contrario que en "El Código..." donde lo más que se hallaba en juego era limpiar el nombre de Langdon, en esta cinta el Vaticano entero corre el peligro de ser destruido, y no son pocas las bajas que se producen durante el relato) y una duración mucho más apropiada que en la anterior entrega (pasamos de dos horas y media de puro tedio a dos horas de pura tensión, ¡bien hecho, Mr. Howard!). Incluso se permite giros de guión que a más de uno pueden sorprender y/o descolocar; ¡rayos, si hasta Tom Hanks parece estar despierto mientras recita sus frases!

Pero no todo son buenas noticias: mientras que casi todo se ha mejorado en esta nueva entrega, la banda sonora, sin duda alguna, resulta poco menos que mediocre si la comparamos con el prodigioso trabajo que Hans Zimmer realizó en 2006 para "The DaVinci Code" (lo mejor de ese soporífero telefilm, sin duda). Mientras que en la primera entrega, Zimmer se desmarcaba completamente de su (habitualmente) machacón estilo, ofreciéndonos un festín de sonidos elegíacos con motivo religioso (cómo no), en esta ocasión, el autor de scores como "Gladiator", "The Rock" o "The Prince Of Egypt", respaldado por Atli Orvarsson, se muestra apático y repetitivo, no solo repitiendo leit motivs presentes en "The DaVinci Code" de forma recurrente, si no rellenando la partitura de sonidos meramente ambientales que adornando la película funcionan a la perfección, pero en una escucha aislada pueden provocar hastío.

1. "I60 BPM" (06:42): El disco comienza con un tema de loable inicio (coros y campanitas unidos al sintetizador que crea un ritmo trepidante), pero que se torna machacón e intrascendente enseguida, haciéndose pesado en una escucha aislada. Curiosamente, este tema no aparece hasta la primera media hora de metraje, y gran parte del mismo ha sido recortado para ajustarse a una escena de apenas dos minutos de duración.

2. "God Particle" (05:20): Este tema representa (al menos en su parte inicial) el comienzo, cronológicamente hablando, de la película, puesto que su primer minuto es el tema que suena mientras vemos los logos de las productoras. Ese primer minuto comienza con una variante del tema "Chevaliers de Sangreal" para derivar en un nuevo tema, más oscuro, asociado a los Illuminatti. A partir de ese punto, deriva en un tema meramente ambiental ciertamente cansino, cuya única función es reforzar la tensión de las imágenes.

3. "Air" (09:09): Es, en mi opinión, uno de los temas que más aportan a la obra de Zimmer. Se trata de un trepidante seguimiento a los protagonistas mientras intentan rescatar al segundo cardenal Preferiti (candidato a ser elegido como Papa después de la muerte del anterior) de una muerte segura. No solo es un tema magníficamente orquestrado con un ritmo impecable, si no que, una vez vista la cinta, gana mucho en escuchas aisladas posteriores.

4. "Fire" (06:52): Aquí se nos muestra a un Zimmer muy machacón y vacuo, resultando este tema una simplona unión entre sintetizador y coros (con ocasionales apariciones de campanas) que se extiende ad nauseam. No resulta fácil aguantar una escucha entera de esta pista sin acabar saltando algún fragmento.

5. "Black Smoke" (05:45): Un corte meramente ambiental que, sin embargo, resulta bastante comedido y soportable. Simplemente se trata de ritmos fusionados (en gran medida, percusión fusionada con sintetizador) con el fin de reflejar tensión y trepidancia.

6. "Science Vs. Religion" (12:27): De lejos, el mejor tema de la banda sonora, no solo por su aportación al universo musical de Robert Langdon (puesto que no repite ningun leit motiv previamente visto), si no por lo hermoso que resulta. Curiosamente, este corte acompaña a uno de los momentos de mayor tensión e incertidumbre de la cinta (y uno de los más poderosos, en términos visuales y de efectos especiales), pero, en lugar de traducirse en otro repetitivo y anodino corte de acción, el espectacular dominio del violín de Joshua Bell se apodera de la pista, regalándonos una preciosa melodía celestial, únicamente lastrada por cierto abuso de sonidos metálicos en ciertas (y contadas, por suerte) ocasiones.


7. "Immolation" (03:39): Poco original. Esa es la expresión que mejor define esta pista, demasiado deudora del corte "Watch the world burn" de la banda sonora de "The Dark Knight". Aún así, dentro de la cinta acompaña considerablemente bien a un acontecimiento dramático, con lo cual, se perdona su total carencia de creatividad por su correcta unión con las imágenes. Un poco más de imaginación la próxima vez, Hans.


08. "Election by adoration" (02:12): De nuevo, el violín de Joshua Bell se hace dueño y señor de un tema realmente hermoso. Resulta todo un descanso, después del festival orgiástico de sonidos machacantes que ha sido la banda sonora, escuchar verdadera música.


09. "503" (02:14): Este corte supone el reencuentro de quien escucha con el brillante tema "Chevaliers du Sangreal", solo que introduciendo un órgano de iglesia al conjunto. Cero originalidad, diez en musicalidad.


En resumen, una banda sonora que no pasa de mero refrito con anabolizantes de "The DaVinci Code", y que casi en su totalidad suena trillada, machacona y poco fresca, pero no se le puede negar cierto ritmo, y algunas de sus pistas son poco menos que brillantes -en gran parte, porque partían de un extraordinario precedente y referente-.


Valoración global: 5,5/10

viernes, 26 de junio de 2009

Día de Defunciones

En primer lugar, debido a que fue una partida anterior, rendiré un homenaje a Farrah Fawcett, más conocida como la Ángel de Charlie Jill Monroe y fallecida ayer, jueves día 25 de Junio de 2009, a los 62 años y después de una larga y ardua batalla contra el cáncer.



Y ahora llega lo gordo: Michael Joseph Jackson, nacido en Gary (Indiana) el día 28 de Agosto de 1958 y fallecido debido una parada cardiorrespiratoria esta misma noche (26 de Junio de 2008), con 50 años de edad. Recordado por siempre por generaciones enteras de fans. Eternamente mencionado (tanto en vida, como ahora que ya no está entre nosotros) en la historia de la música contemporánea. Necesario para comprender la lucha de la clase afroamericana para salir de la discriminación, la miseria y el odio y hacerse un hueco en el mundo moderno. Indispensable a la hora de entender la evolución del videoclip en las últimas décadas (no en vano, trabajó en ese terreno con directores de la talla de Martin Scorsese o John Landis). Persona y personaje a partes iguales. Inmensamente feliz y desdichado al mismo tiempo. Amado y odiado, celebrado y criticado, ocioso y enfermo, acusado y absuelto. Icono indiscutible del Pop, estrella que brillará para siempre. En Paz Descanses, amigo. Siempre tendrás un hueco en nuestros corazones. Siempre.





Y su canal oficial en YouTube (hubiese querido insertar en este artículo los videoclips de "Remember the Time", "Smooth Criminal", "Bad", "Billie Jean" y por supuesto, "Thriller").

sábado, 6 de junio de 2009

Terminator: Salvation


En primer lugar, debo decir que, con el horroroso precedente que suponía "X-Men Orígenes: Lobezno" [hablando en plata, la caída en picado de una más que solvente saga cinematográfica y una sonada decepción en tanto que película protagonizada por Hugh Jackman, actor dado a escoger buenos proyectos -salvo excepciones como la mediocre "La lista"-] y las malas críticas que esta "Terminator: Salvation" lleva recibiendo desde el mismo día de su estreno en Estados Unidos, mis expectativas eran notablemente bajas en el momento de apagarse las luces [tras una eterna espera sazonada con trailers tan exquisitos como el de "Bruno" -la nueva gamberrada del inefable Sacha Baron Cohen- o "Año Uno" -sí, Jack Black haciendo de cavernícola, nuff said-] y comenzar la cinta. Y sin embargo, desde el minuto uno hasta los títulos de crédito finales, me he encontrado con una película de Terminator en estado puro.

En primer lugar, el giro que, con esta nueva trilogía, McG ha dado en aras de orientar la saga hacia terrenos más propios del cine bélico que de la sci-fi me parece loable en tanto que respeta la visión distópica que James Cameron nos daba del futuro en las dos primeras entregas. Consciente de que en ningun caso lograría superar la perfecta unión entre distopía tecnológica y slasher de acción, McG elige optar por su lado más artesano (evidentemente, descuidando los detalles que convertían a las de Cameron en lo que son) y centrarse en crear una historia trepidante y sin grandes agujeros, lo cual, en mi opinión, es una meta mucho más difícil de lo que pueda parecer. Por eso, antes de realizar un análisis más exhaustivo, diré que "Terminator: Salvation" me parece una muy digna continuación de la saga y una inmensa mejora respecto a la rutinaria y en ocasiones risible "Terminator 3: La Rebelión de las Máquinas".

La trama da mucho más protagonismo a Marcus Wright (Sam Worthington), un condenado a muerte que guarda más de una sorpresa (y que servidor no piensa desvelar, en caso de que no hayáis visto ningún trailer o leído ninguna sinopsis detallada), que a John Connor (Christian Bale), quien aún no ha sido ascendido a líder de la resistencia pese a que ello no le impide ser mucho más respetado que los propios líderes, llegando incluso a la categoría de profeta entre sus compañeros de armas. Y aquí es donde se nota la diferencia: mientras que a ratos Bale se limita a cumplir con cierta desidia, en otras ocasiones se muestra excesivo y sobreactuado, potenciando hasta el límite sus peores tics. Por otro lado, Worthington lidera el reparto con carisma y solvencia, demostrando que puede llevar perfectamente sobre sus hombros una película entera sin achantarse (espero con ansia ver su interpretación en la próxima película de Cameron, "Avatar"). A los dos protagonistas masculinos les acompañan un Anton Yelchin (interpretando a un joven Kyle Reese, aún no enviado al pasado para salvar a Sarah Connor) cumplidor y unas Helena Bonham-Carter y Bryce Dallas Howard desaprovechadísimas (tanto en presencia como en talento, ambos desperdiciados en sendos personajes planos). Lástima, esperaba mucho más de estas últimas intérpretes. Me reservo mencionar al resto del reparto, puesto que podría acabar desvelando ciertas sorpresas y guiños que el film ofrece en forma de personajes (de aparición presencial o incluso en forma de Voice Off).

En cuanto a la trama, no pude evitar sorprenderme al comprobar que el libreto de John Brancato y Michael Ferris es mucho más consistente y notable que el de la anterior entrega (también escrita por ellos), traduciéndose en una historia de ritmo impecable y sin grandes fisuras (salvo quizás algunas provocadas por la relación intertemporal de ésta última entrega con las anteriores), a la que únicamente se le podría achacar una ausencia de personajes verdaderamente empáticos o carismáticos (quienes dan presencia y profundidad a los caracteres son los actores) o las escasas escenas de interacción entre ellos, carente de la emotividad que ofrecían las cintas de Cameron. Podría decirse que McG ha primado en exceso las escenas de acción por encima del componente emotivo necesario para una historia de esta envergadura (y que espero que mejore en próximas entregas).

Hablando de McG, si criticable resulta su desgana (o quizás falta de personalidad) a la hora de abordar conversaciones o interacciones entre los personajes, inmejorable es su labor a la hora de dar vida a las escenas de acción. Reforzadas por un intachable diseño de producción, la concatenación de set pieces que ofrece el cineasta autor de este film es realmente destacable, no solo en términos de espectacularidad si no también, ateniéndonos a su forma de mover la cámara (brillante en algunos planos). De ahora en adelante, tendré mucho más en cuenta a este hombre, incluso teniendo en su currículum las infames cintas (me niego categóricamente a llamarlas películas) de "Los Ángeles de Charlie".

Finalmente, mención especial a la banda sonora de Danny Elfman, a la fotografía de Shane Hurlbut (quien en su día padeció la ira de Christian "Fuckin' Professional" Bale), a los impecables efectos especiales (que combinan de forma magistral -salvo en ciertos momentos, la verdad sea dicha- asombrosos efectos artesanales de la mano del finado Stan Winston y efectos tridimensionales) y a los guiños, referencias y el respeto que esta "Terminator: Salvation" ofrece a los fans (como el que escribe) de las cintas de Cameron.

Y ya para cerrar este ciclo de forma cohesionada y coherente con respecto a los anteriores análisis de la saga "Terminator", le otorgaré una nota numérica, no basada en estrellas (mi sistema habitual, últimamente):

7,5/10

EXTRA: Batman/Patrick Bateman/John Connor agrede verbalmente a Shane Hurlbut por caminar delante de los actores en medio del rodaje de una escena. You're trashing my scene, for Christ Sake! Fuckin' amateur!

Y algunas parodias del incidente:

Arnold Schwarzenegger contra Christian Bale

Christian Bale gritando a su madre por no dejarle comer cereales

A Christian no le han dado las rosquillas que pidió

jueves, 4 de junio de 2009

"El arte del guión debe reavivarse" (Syd Field)



Completamente de acuerdo contigo, Syd.

Aprovecho esta breve actualización para desear a David Carradine (1936-2009) que descanse en paz. Otro mito de la infancia que se nos ha ido.

lunes, 25 de mayo de 2009

X-Men Orígenes: Lobezno


Creo sinceramente que un título más apropiado para esta película sería "X-Men Orígenes: Gatito". Y es que escaso es el mordiente y la garra de que hace gala el filme dirigido por Gavin Hood (quien a estas alturas debe estar deseando dirigir una secuela de "Tsotsi", aunque solo sea por recordar buenos tiempos) y perpetrado por una Fox en horas bajas.


No pedía un "El Lobezno Oscuro", ni mucho menos. Es más, al ver el aluvión de críticas destructivas que recibió al poco de estrenarse, no le pedía nada, absolutamente nada a este producto (me niego a seguir llamándolo película, sería sobrevalorar su calidad). Pues bien, la sensación que me queda al acabar de visionar este, repito, producto, es un tipo de decepción que desconocía por completo hasta el día de ayer: la sensación más parecida que puedo describir es esa que se experimenta cuando te defrauda alguien a quien no conoces de absolutamente nada. ¿Cierto que es paradójico? Pues eso mismo he experimentado con esta cinta; me ha decepcionado una creación de la cual no esperaba absolutamente nada. Triste, muy triste, digo yo.


Para empezar, la trama es un completo disparate. No busquéis, no ya verosimilitud, si no simplemente coherencia o cohesión entre acontecimientos: son términos que David Benioff (me pregunto qué habrá sido del talento que este hombre mostró en "La Última Noche" de Spike Lee) y Skip Woods ("Operación: Swordfish" y... sí, "Hitman") abandonaron para lanzarse a escribir la mayor sarta de chorradas e incoherencias disfrazadas de "trama" que recuerdo haber visto en un blockbuster desde "Ghost Rider: El Motorista Fantasma". Todo gira en torno a un McGuffin que luego resulta no ser tal porque tiene importancia pero al mismo tiempo no la tiene (¿WTF?), adornado con personajes que aparecen de la nada, vienen y van según a los guionistas les place; todo ello sin olvidar giros "sorprendentes" del tipo "¡Oh my God, aquí es cuando tú te sorprendes porque no lo veías venir!" (que acaban provocando vergüenza ajena, ira e hilaridad a partes iguales), diálogos propios de una película protagonizada por Steven Seagal mezclados con otros que harían vomitar azúcar a un guionista de telenovelas sudamericanas, un conflicto fraternal que jamás llega a coger forma (y en el cual la cinta hubiera tenido que centrarse y dejar de lado la absurda trama crimino-doctormoureauniana en la que se mete más tarde) y rematado con un desenlace abrupto, psicotrópico de puro incongruente y especialmente insatisfactorio.


Si a semejante patraña vendida como "guión" (yo lo denominaría "montóndehojasjuntadasconuncliproñoso") le añadimos el hecho de que el director en ningún momento se siente cómodo con la idea de manejar esta cinta (con lo cual se limita a poner la cámara a desgana, sin ningún esfuerzo creativo ni mental que le avale), unos efectos "especiales" que quedan a años luz de la primera entrega de la saga fílmica "X-Men" (¡Que se realizó en el año 2000!) y un trabajo de edición que se limita a juntar (mal) escenas entre si sin darles un mínimo de cohesión (en todo momento queda la sensación de estar viendo una sucesión de capítulos piloto para una serie protagonizada por Lobezno) y ritmo, nos queda una cinta floja que en todo momento intenta entretener (consiguiéndolo en algunos pasajes, fracasando miserablemente en otros) pero nunca sorprender (¡Cosa que incluso Brett Ratner intentaba en "X-Men: La Decisión Final"!).


Con este panorama, me gustaría salvar el prólogo con un pequeño Logan descubriendo sus poderes y los espectaculares títulos de crédito (a los que solamente quitaría esos ridículos flashes, que me retrotraen a los créditos de "Tropic Thunder"), las interpretaciones de Hugh Jackman, Danny Huston y, por supuesto, un magistral Liev Schreiber, y en ciertos momentos, la banda sonora de Harry Gregson-Williams.


Todo depende de vuestras expectativas. Yo esperaba que se me contasen los orígenes de Lobezno. Punto. Y ni eso me ha dado este producto. No ha cumplido la única expectativa que tenía, y no solo eso, si no que ni siquiera como entretenimiento mínimamente satisfactorio ha cumplido, al menos, según mi criterio. Por tanto, creo que solamente puedo definir "X-Men Orígenes: Lobezno" como una cinta floja, carente de cualquier aliciente, que se limita a cumplir como entretenimiento descerebrado pero que se desmonta con pasmosa facilidad a la que uno se para a recapitular sobre ciertos aspectos de la trama. Y bueno, para cualquier aficionado (como servidor, en menor medida) a los cómics de dicho personaje, supondrá poco menos que un insulto ver el trato que reciben personajes como Emma Frost, Bradley, Wade Wilson o Gambito.


Puntuación: *

domingo, 24 de mayo de 2009

"Running Out": mi primer cortometraje interactivo, ya disponible

¡Espero que os guste! Se trata de un cortometraje que aprovecha las posibilidades de interacción que ofrece YouTube para sumergir al espectador en una narración con tres posibles desenlaces, aportándose una información distinta sobre la trama en cada uno de ellos de forma que solamente se tiene una idea global de las motivaciones de cada personaje habiendo visto los tres finales.
Importante: dadle a HQ, por favor, gana mucha calidad. ¡Muchas gracias!

viernes, 8 de mayo de 2009