lunes, 17 de noviembre de 2008

Por el... nos la hincan


Con razón un cada vez mayor número de estudiosos del séptimo arte proclaman la perversión y consiguiente muerte del cine, y reinvindican los clásicos frente a las películas más actuales. Habiendo llegado a un punto en el que uno de los grandes estrenos del año es esta -por llamarla de alguna manera- película, ¿qué otra cosa se podría decir?

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Los valores de su producción la han convertido en una cutre película de terror, tanto que 'Saw V' tiene más en común con lo kitsch de 'Viernes 13, Parte V' que con la original 'Saw'." (Gregory Kirschling: Entertainment Weekly) Muy bien dicho, señor Kirschling. Y es que esto es lo que pasa cuando uno se empeña en alargar lo que ya es bueno de por si: que los valores positivos que entrañaba el original se pervierten hasta quedar en una tenue sombra de lo que fueron, y los negativos, no solo aumentan, si no que aparecen otros aún peores que los que ya existían y acaban ensombreciendo el conjunto cosa mala.

Ahora me saldrá alguien que me dirá "No te pases, David, no está tan mal, es entretenida y el final sorprende." ¿Ah, sí? ¿A nadie le resulta jocosa -por gastada hasta la saciedad- la frase "Quiero jugar a un juego"? Mientras que en "Saw", cuando el misterioso asesino -cuya identidad descubríamos al final en un desenlace a la gornú tan sorpresivo como patillero, mas eficaz de todas formas- decía esas palabras se me erizaban los pelillos de la nuca, desde la tercera entrega, viendo lo retorcido y cómicamente rebuscado de sus juegos macabros, solo me provoca una sonora carcajada [que reprimo por respeto a la gente que sí está disfrutando de la película].

¿Y nadie se ha planteado nunca que los pretendidamente inesperados giros de las secuelas, más que ingeniosos, son totalmente carentes de toda lógica y vergüenza? ¿Es que acaso nadie recuerda que un giro argumental no es un contrato que obligue al espectador a atar por si mismo los miles de cabos sueltos e incoherencias de una narración mal construida y resuelta de forma patillera? Lo único ingenioso que veo aquí es la agudeza de los perpetradores de esta mediocridad supina, lo suficientemente inteligentes para disfrazar con éxito su patillerismo de genialidad argumental. En ese sentido, me quito el sombrero ante ustedes -o me lo quitaría si lo tuviera-.

Otra pregunta, señores, ¿qué tiene de entretenido ver como someten a prácticas brutales a conejillos de indias humanos? ¿Acaso merece algún disfrute ver como tiran a una mujer a un pozo de agujas? ¿O cómo le arrancan el cuero cabelludo a una ex-convicta? Si lo plantearan de forma cruda y desagradable [siguiendo el ejemplo de cintas como "Irreversible", o incluso de la primera entrega de esta improvisada saga], merecería algún respeto artístico/creativo, pero tal como lo plantean los descarados señores de Lions Gate [pequeña productora que se ha hecho de oro gracias a esta franquicia], es decir, como un entretenimiento morboso servido en bandeja al espectador, resulta poco menos que caraduresco, o al menos eso pienso yo [resulta vergonzoso que aún a días de hoy se tome al espectador por idiota, aunque éste último cada vez les da más motivos a las productoras para hacerlo, en vista de lo que recaudan películas como "Disaster Movie"].

No me explayaré mucho más sobre este cutre telefilme [únicamente estrenado en salas debido al tirón del nombre "Saw" y todo lo que trae consigo], subproducto generado a partir de una película mucho mejor que cualquiera de sus mediocres [cuando no directamente infumables] secuelas. Simplemente, para aquellos que no estén familiarizados con esta saga, les haré un resumen valorativo en función de la calidad de cada entrega:

-Saw: Mediocre en factura técnica (de hecho iba a ser estrenada directamente a vídeo), la salva una buena puesta en escena (salvo en los momentos puramente videocliperos) y un guión más que correcto.
-Saw II: Potencia lo peor de la primera entrega (el montaje videoclipero y las torturas rebuscadas, además de los giros enrevesados) y se anulan ciertas virtudes, comenzando una fórmula que provocará la cuesta abajo de la franquicia. Aún así, pasable.
-Saw III: Acabar de verla es todo un estrés.
-Saw IV: Lions Gate se pone a dos patas y el espectador a cuatro.
-Saw V: Por el... te la hinco.

Rápido y sencillo, amigos. Si estáis dispuestos a gastaros la pasta en este subproducto mal concebido y peor ejecutado, es vuestra decisión. Yo por mi parte, debí esperar a que "Saw V" llegara a su medio natural: la televisión.